Hipoteca para autónomos en CaixaBank: requisitos y condiciones

Última actualización: agosto de 2026

CaixaBank es el banco con más autónomos y pymes como clientes en España, así que si trabajas por cuenta propia hay bastantes posibilidades de que tu cuenta de actividad ya esté ahí. La pregunta es si esa relación previa sirve de algo cuando pides una hipoteca.

Sirve, pero menos de lo que parece. La entidad analiza tu solvencia con los mismos criterios que aplicaría a cualquiera: rendimiento neto declarado, antigüedad en la actividad y capacidad de pago. Lo que sí tiene CaixaBank es un detalle poco habitual, y es que sus bonificaciones contemplan expresamente al trabajador por cuenta propia en lugar de exigir nómina. Aquí tienes qué documentación pide, hasta cuánto financia y qué condiciones ofrece realmente su hipoteca CasaFácil.

En 30 segundos

CaixaBank comercializa su hipoteca fija bajo la marca CasaFácil, sin comisión de apertura, con plazos de 15, 20 o 30 años y edad máxima de 80 años al vencimiento.

Financia hasta el 80 % del menor valor entre precio de compraventa y tasación en vivienda habitual, y hasta el 70 % en segunda vivienda, con un importe mínimo de 30.000 €.

El bonificador contempla al trabajador por cuenta propia: en lugar de nómina, admite la domiciliación de ingresos netos medios superiores a 600 € al mes, junto con tres recibos y compras con sus tarjetas.

La bonificación máxima llega al 1 % vinculando cinco productos, pero solo compensa si el coste anual de seguros y alarma es inferior al ahorro en cuota.

Necesitas al menos dos años de actividad y dos declaraciones de la renta positivas: el banco calcula tu capacidad de pago sobre el rendimiento neto declarado, no sobre lo que facturas.

Mira la TAE, no el TIN. El tipo nominal bonificado ronda el 2,80-2,85 %, pero la TAE bonificada se sitúa en el entorno del 4,25-4,40 %, que es la cifra que permite comparar con otros bancos.

Qué ofrece CaixaBank a un autónomo

CaixaBank no comercializa una hipoteca específica para autónomos. Su producto estrella es la hipoteca fija CasaFácil, a la que accede cualquier comprador de vivienda habitual o segunda residencia, trabaje por cuenta propia o ajena. No existe un recargo automático en el tipo de interés por ser autónomo.

Donde sí aparece una diferencia real y comprobable es en las bonificaciones. La mayoría de bancos exige domiciliar una nómina para aplicar la rebaja, algo que un autónomo no tiene. CaixaBank contempla expresamente la alternativa: admite la domiciliación de ingresos netos medios superiores a 600 € mensuales en caso de trabajador por cuenta propia. Es un detalle pequeño, pero evita quedarse fuera de la mejor oferta por una cuestión de formato.

Estas son las condiciones generales de la CasaFácil:

Financiación de hasta el 80 % del menor valor entre precio de compraventa y tasación en vivienda habitual, y hasta el 70 % en segunda vivienda.

Importe mínimo de 30.000 €, algo más alto que el de otras entidades, lo que puede dejar fuera compras de importe reducido.

Plazos de 15, 20 o 30 años, con la condición de que el titular no supere los 80 años al vencimiento del préstamo.

Sin comisión de apertura en la oferta vigente, un ahorro directo de varios cientos de euros en la firma.

Bonificación de hasta un 1 % sobre el tipo de interés vinculando cinco productos de la entidad.

Nada de esto garantiza la aprobación. Cada operación se analiza de forma individual conforme a los criterios de riesgo del banco, y el peso principal seguirá recayendo en tus ingresos declarados y en tu nivel de endeudamiento.

Documentación que suele solicitar para el perfil de autónomo

El conjunto de documentos que pide CaixaBank sigue el patrón estándar del sector, que desarrollamos en la guía de documentación necesaria de este blog. Como autónomo, prepárate para aportar lo siguiente:

Las declaraciones de la renta, modelo 100, de los dos o tres últimos ejercicios. Son la base sobre la que el banco calcula tu rendimiento neto y, con él, tu capacidad de pago real.

Los modelos 130 o 131 de los cuatro últimos trimestres, los pagos fraccionados del IRPF, que acreditan que la actividad sigue viva y con qué volumen en el año en curso.

Los modelos 303 trimestrales y el 390 anual del IVA, que permiten cruzar tu facturación declarada con lo que reflejan tus cuentas.

El alta censal, modelo 036 o 037, que demuestra la antigüedad de tu actividad, el dato que decide si superas el umbral de los dos años.

Los últimos recibos de la cuota de autónomo al RETA, normalmente tres o seis, como prueba de que estás al día con la Seguridad Social.

Los certificados de estar al corriente de pago con Hacienda y con la Seguridad Social, que conviene solicitar antes de iniciar el trámite para detectar cualquier deuda pendiente a tiempo.

La vida laboral actualizada y los extractos bancarios de los últimos seis a doce meses, tanto de la cuenta personal como de la profesional si están separadas.

Si operas a través de una sociedad limitada, se añaden las cuentas anuales y el Impuesto de Sociedades, además de tus últimas tres nóminas si percibes retribución de la empresa.

Un apunte práctico: si ya tienes tu cuenta de actividad en CaixaBank, parte de esta información el banco la tiene en casa, y eso agiliza la verificación. Aun así, los documentos oficiales hay que aportarlos igual.

Qué factores pueden mejorar tu valoración en esta entidad

Acumula al menos dos años de alta en el RETA antes de solicitar. Es el umbral que separa un expediente estándar de uno que necesita garantías adicionales. Con tres ejercicios cerrados el estudio se vuelve notablemente más cómodo.

Cuida el rendimiento neto de tus últimas declaraciones. El banco no valora lo que facturas, sino lo que declaras después de aplicar los gastos deducibles. Si prevés pedir hipoteca en un par de años, planifica esos ejercicios con ese objetivo: la optimización fiscal agresiva reduce tu capacidad de endeudamiento a ojos de la entidad.

Baja tu ratio de endeudamiento por debajo del 30 %. La suma de la futura cuota más tus préstamos vivos no debería superar el 30-35 % de tus ingresos netos mensuales, y con perfil autónomo suele aplicarse el extremo bajo. Cancelar un préstamo o reducir el límite de una póliza de crédito antes de la solicitud puede ser decisivo.

Domicilia más de 600 € mensuales de ingresos netos en la entidad. Es el umbral que CaixaBank fija para que un trabajador por cuenta propia acceda al bonificador que en otros perfiles cubre la nómina. Tenerlo cumplido con antelación te sitúa directamente en el tramo de tipo bonificado.

Mantén una cuenta de actividad con movimientos coherentes. Si tu operativa profesional ya pasa por CaixaBank, el analista puede contrastar directamente lo que declaras con lo que entra y sale, y eso acelera la verificación de ingresos.

Solicita los certificados de estar al corriente antes de empezar. Un aplazamiento pendiente con Hacienda o recibos del RETA impagados detienen el expediente. Mejor detectarlo tú con margen que descubrirlo con la operación ya en estudio.

Dicho esto, no hay atajos: la antigüedad y la estabilidad de tus ingresos siguen pesando más que cualquier vinculación previa con el banco. Si llevas poco tiempo de alta, revisa qué margen tienes con una hipoteca con menos de 2 años de actividad.

Qué comparar frente a otras entidades

Comparar hipotecas es más difícil de lo que parece, porque cada entidad publicita el dato que mejor le luce. Antes de decidirte, pide una simulación equivalente en dos o tres bancos más y compara estos cuatro puntos:

Compara la TAE, no el TIN. Es donde más se nota en el caso de CaixaBank: su tipo nominal bonificado ronda el 2,80-2,85 %, una cifra muy atractiva, pero la TAE bonificada se sitúa en el entorno del 4,25-4,40 %. Esa diferencia refleja el coste de las comisiones y de los productos vinculados, y es la única cifra que permite poner dos ofertas una al lado de la otra.

Exige el tipo ofrecido para tu perfil concreto. Las condiciones publicadas son las bonificadas al máximo. Como autónomo, pide siempre que la simulación se haga sobre tus ingresos declarados reales. Además, el tipo del catálogo rara vez es el definitivo: hay margen de negociación, sobre todo si llegas con otra oferta en la mano.

Revisa el porcentaje de financiación y el importe mínimo. CaixaBank llega al 80 % en vivienda habitual y al 70 % en segunda residencia, pero exige un mínimo de 30.000 €. Si tu operación es de importe pequeño, ese suelo puede dejarte fuera aunque el tipo sea bueno.

Calcula el coste anual de la vinculación. Suma las primas de los seguros, la alarma y cualquier otro producto necesario para alcanzar el 1 % de bonificación. Compara ese total con lo que te ahorras en cuota durante el año: si el sobrecoste de las primas supera el ahorro en intereses, la bonificación no compensa. La parte que casi siempre sale a cuenta es la que no tiene coste directo, como domiciliar ingresos, tres recibos y usar la tarjeta.

Un último apunte: solicitar en varias entidades a la vez queda registrado en la CIRBE del Banco de España, pero no te penaliza. Tener dos ofertas sobre la mesa es la mejor herramienta de negociación que vas a tener.

Preguntas frecuentes

¿CaixaBank tiene un producto hipotecario específico para autónomos?
No. Su hipoteca fija se comercializa bajo la marca CasaFácil y está abierta a cualquier comprador, trabaje por cuenta propia o ajena. Lo que cambia no es el producto, sino el análisis de riesgo: en lugar de contrato y nóminas, la entidad reconstruye tus ingresos a partir de dos o tres ejercicios fiscales completos. No hay recargo automático en el tipo por ser autónomo.

¿Es necesario domiciliar los ingresos de la actividad para obtener mejores condiciones?
Para acceder al tipo bonificado, sí. Y aquí CaixaBank tiene una particularidad favorable: donde la mayoría de bancos exige nómina, esta entidad admite expresamente la domiciliación de ingresos netos medios superiores a 600 € mensuales en el caso de trabajador por cuenta propia. Ese bonificador, junto con tres recibos domiciliados y el uso de tarjetas, es el que no tiene coste directo y casi siempre compensa.

¿Cuánto tarda el proceso de estudio de la operación?
No existe un plazo garantizado: depende de la complejidad del caso y de la carga de trabajo del equipo de análisis. Lo que sí puedes controlar es la parte que más lo alarga, que es la documentación incompleta. Ten en cuenta además que, una vez recibas la FEIN, la ley impone un plazo obligatorio de diez días naturales antes de poder firmar.

¿Hasta cuánto puede financiarme CaixaBank?
Hasta el 80 % del menor valor entre precio de compraventa y tasación si es tu vivienda habitual, y hasta el 70 % si es segunda residencia. El importe mínimo del préstamo es de 30.000 €. En la práctica necesitarás tener ahorrado entre el 30 y el 32 % del precio de la vivienda, sumando el 20 % de entrada y el 10-12 % de gastos e impuestos.

¿Merece la pena contratar los cinco productos para lograr el 1 % de bonificación?
Depende de los números. Los bonificadores sin coste directo, como domiciliar ingresos, tres recibos y usar la tarjeta, salen a cuenta siempre. Los que llevan prima asociada, como los seguros o la alarma, hay que calcularlos: en muchos casos el sobrecoste anual de las primas supera el ahorro en intereses que aporta esa parte de la bonificación. Pide el desglose del coste de cada producto antes de decidir.

¿Pueden obligarme a contratar los productos vinculados?
No. La Ley 5/2019 de contratos de crédito inmobiliario prohíbe condicionar la concesión del préstamo a la contratación de productos vinculados. El banco puede ofrecerte un tipo mejor si los contratas, que es distinto, y puedes llevar los seguros a otra compañía siempre que las coberturas sean equivalentes, aunque en ese caso la entidad puede no aplicar la bonificación.


Este artículo tiene un propósito informativo general y no constituye asesoramiento financiero ni una recomendación específica de esta entidad frente a otras. Las condiciones concretas deben confirmarse directamente con el banco en el momento de la solicitud.

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